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Leer antes de leer: libros de 0-3 años

6 Sep

DSCN0065«La lectura es una actividad física además de cognitiva, un proceso lúdico de negociación, imaginación, orquestación, interpretación y experimentación en el que se utilizan estrategias visuales de observación, búsqueda, exploración, planteamiento de hipótesis, comparación y etiquetado. ¡Cualquier cosa menos la pasividad!»
                                                                                                                                                                                                 M. Mackey

Me gusta ver a un niño muy pequeño con un libro en las manos y observar cómo se inicia en la lectura palpando, mirando, oliendo, experimentando. No sabe descifrar el código escrito pero está dispuesto a descubrir lo que un libro puede ofrecerle con todos los sentidos en alerta  convirtiendo esa “lectura”  en una experiencia gozosa y personalísima que intuye cargada de promesas.

Debemos poner un libro en las manos de un niño desde el momento en que puedan manipularlo, un libro en su formato tradicional, con hojas que pasar e ilustraciones que provoquen su sorpresa en cada página. Blandos o de tapa dura, con solapas y texturas, sonidos y desplegables, pero sobre todo, con nosotros. Nosotros: padres, responsables de las guarderías, abuelos, hermanos. Nosotros: el puente que facilita y acompaña en este primer contacto con el libro fortaleciendo el placer de la actividad lectora con una carga afectiva que vinculará ya para siempre este objeto con el cariño.

Los primeros libros les ayudan con sus ilustraciones a nombrar. Imaginarios que permiten ampliar su vocabulario e ir desarrollando la capacidad de atención. En un mundo en el que todo les resulta una novedad, debemos aprovechar su curiosidad ( por el propio cuerpo, las emociones, la familia…) para iniciarlos en el universo lector  y ayudarles en el proceso jugando con ellos a identificar y reconocer en las ilustraciones actividades que forman parte de su vida diaria : comer, el aseo, la hora de dormir. El libro como espejo desde el primer momento.

Crece su mundo y crece también su curiosidad por todo aquello que ocurre más allá de las puertas de la casa: el primer día del cole, los animales, las calles. Los libros se “hacen grandes” con ellos y les ayudan a aprender cosas sobre ese mundo que estrenan. Es el momento de elegir libros de conocimiento que les posibiliten un aprendizaje lúdico y sorpresivo eligiendo para ello material de calidad, muy visual y que les animen a experimentar por sí mismos con las formas, los colores y las texturas. Recorrer con los dedos triángulos y círculos, letras y números para apropiarse también con las manos de las palabras.

Libros para manipular, libros para aprender y álbumes ilustrados con los que adentrarse en la narrativa. Los pequeños realizan la lectura de imágenes de forma natural;  desde los primeros meses son capaces de reconocer rostros y emociones y no necesitan nada más  para desentrañar  las imágenes. Nos corresponde a nosotros, los mediadores, dar voz a esas ilustraciones y descubrirles otra manera de contar las historias. Siempre con el libro en la mano, les mostraremos las imágenes e iremos leyendo o narrando el texto guiándolos por los entresijos de las historias y facilitándoles su posterior desarrollo como lectores autónomos. Nos detendremos en las distintas páginas provocando una observación minuciosa que desencadene el diálogo con el pequeño. Con el simple gesto de compartir un álbum los estamos adentrando en el mundo literario y acompañándolos en el descubrimiento de los personajes, los escenarios, el funcionamiento de las estructuras narrativas y sobre todo, en los infinitos caminos que nos abre la literatura.

No perdamos tiempo, cada minuto es preciso y precioso, démosle un libro a nuestro pequeño.

Nacer a la luz y a la lectura

6 Jul

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“Nací a la luz y a la lectura, que es otra forma de nacer, en Málaga”. Con estas palabras se refiere el sevillano Vicente Aleixandre a su infancia en la “Ciudad del Paraíso” y me sumo a sus palabras convencida de que así debería ser el nacimiento, simultáneamente ver la luz y encontrarnos con los libros, con las palabras que dan forma a ese mundo al que acabamos de llegar. Imprescindible que les descubramos cuanto antes que las palabras habitan en los libros, que los acostumbremos al gesto de abrir un cuento y dejar que las historias broten de sus páginas porque así multiplicarán sus vidas y el mundo resultará un lugar más interesante.

Creo que en más de una ocasión en este blog he hablado de lo complicado que resulta concienciar a los padre de la necesidad de su implicación en la formación lectora de sus hijos, y si nos referimos a hijos menores de tres años, es una cuestión que no llega siquiera a plantearse. Sin embargo, estamos perdiendo un tiempo precioso que proyectos como el de “Nascut per llegir” en España y otros similares en  Italia o Chile han tratado de paliar trabajando con los padres durante el embarazo y prolongando el acompañamiento de la familia lectora durante los primeros meses de vida del pequeño.

El libro “Neuroeducación” de Francisco Mora me ha reafirmado en la necesidad de no perder ni un solo minuto en este tema. La plasticidad del cerebro humano en los primeros meses de vida y su desarrollo en los primeros años es determinante. Como bien explica el autor con el símil de la cadena de montaje, hay habilidades que el niño ha de adquirir en un momento determinado de su vida, y, que de no hacerlo en ese instante, producirá ya una carencia que arrastrará  a lo largo de su existencia. Estar en contacto con las palabras, contar con estímulos visuales y auditivos y tener la posibilidad de manipular y experimentar con los objetos desde la más temprana edad ayuda al niño a desarrollar conexiones neuronales y multiplicar sus habilidades, minimizando así sus dificultades de aprendizaje.

El hemisferio derecho es el creador, el que genera músicas, ritmos, imágenes; el hemisferio izquierdo es el analítico, el del lenguaje, la lógica y las matemáticas. Entre ambos hemisferios existe un continuo intercambio de información que permite una actuación global y que se  ve potenciada si está vinculado a la emoción. Volviendo al tema de la lectura, al poner al niño desde muy temprana edad en contacto con libros repletos de imágenes, con pestañas que se abren y sorprenden con texturas y colores, que permiten la manipulación y a los que damos voz contando historias cotidianas que el pequeño puede reconocer, estamos despertando su interés y contribuyendo a su formación lectora. Si al libro sumamos el poder de los afectos, de la cercanía de esa lectura de regazo, el poder educador de ese encuentro se multiplica.

La curiosidad está también en la base del aprendizaje, y nada hay más curioso que un niño o una niña que está estrenando mundo. Dejémosle que experimenten con el objeto libro, que se adentren en el mundo fantástico de las palabas, que imiten nuestros gestos de pasar la página porque también de este modo están adquiriendo el hábito lector. Intentemos que la lectura y el juego estén unidos porque así será siempre en su recuerdo una actividad placentera. Provoquemos la risa con las retahílas, las canciones y los versos. Sorprendamos, emocionemos, leamos. Disfrutemos del tiempo sin tiempo de la infancia y abandonémonos con nuestros hijos al placer infinito de adentrarnos en esos mundos de papel, conscientes del valor inigualable de ese momento.

No lo aplacemos más, si nuestro hijo o hija  ha nacido a la luz que nazca sin demora también a la lectura.

Construyendo lectores : familia y escuela

12 Mar

monica familiaConfieso que este año recibí con enorme entusiasmo el hecho de que se hubiera implantado el programa de “Familias Lectoras” en muchos centros de enseñanza de Andalucía. Me gustaba que ese proyecto, que se inició en el “Congreso de Familias Lectoras” en Granada y al que se le dio continuidad con la “Colección Familias Lectoras”, se plasmara en actuaciones concretas en las que familia y escuela caminaran de la mano.

El hecho de darle existencia formal al programa era necesario; por un lado porque es una manera de reconocer oficialmente el esfuerzo de muchos docentes que se implican más allá de sus horarios y obligaciones en fomentar el hábito lector, por otro porque esa formalidad permite una mínima dotación de fondos para acciones formativas y porque contribuye a la creación de una comunidad que intercambia material, comparte experiencias y se siente acompañada virtualmente en las plataformas de BECREA.

Un elemento innovador  que dota al proyecto de una enorme fuerza es la participación en un plano de igualdad de familias y docentes. Las acciones formativas se abrieron desde el primer momento a la participación de las familias. Aprender y hacerlo juntos con el objetivo común de fomentar el placer de la lectura entre los más jóvenes: encuentros con autores, talleres, narraciones  y representaciones teatrales en los que familias y docentes puedan asistir como compañeros.

Es cierto que será el centro escolar el que marque en un primer momento las actuaciones y que es responsabilidad de los docentes concienciar, informar y formar a esos padres que se enfrentan a la tarea , en el mejor de los casos, con mucha ilusión y pocos recursos. Pero a medida que estas familias crezcan y se impliquen debemos darle mayor autonomía y participación  en las actividades que se organicen en la BE alentando  las iniciativas que nos propongan de forma espontánea y contando, como elemento imprescindible en esta andadura, con los abuelos.

Si hay un punto en el que tenemos que insistir es en el carácter placentero de esa lectura en familia, desligarlo de esas otras lecturas obligatoria que los chicos tendrán que hacer en la casa como refuerzo a las tareas escolares y en las que también tendrán que acompañarlos como padres. El contrato lector, bien intencionado en cuanto al compromiso, puede dar lugar a confusión y provocar justo el efecto contrario del que se pretendemos. Recuerdo una madre que me comentaba orgullosa que no dejaba que su hijo se durmiera “sin que hubiera leído al menos  una hora, aunque estemos dando cabezadas”…errores como el de esta bienintencionada y sufridora  madre son los que debemos evitar dejando muy claro que nuestro compromiso habrá de ser con el placer y los  afectos utilizando el libro como excusa.

Leer y hacerlo juntos, divertirnos, comentar nuestras impresiones y sentir que el premio, el mejor premio, es el de la lectura compartida.

Os dejo el enlace a uno del blog “La manzana lectora” en el que las buenas ideas y el entusiasmo están comenzando a dar su fruto.

Colección Familias Lectoras

24 Abr

famili En este mes de celebraciones en torno al libro , nos sumamos a la fiesta  con la Colección Familias Lectoras, diez propuestas de lectura en familia con un marcado carácter práctico.

Esta colección nace para dar continuidad al Congreso de Familias Lectoras en Red que se celebró el año pasado en Granada y que reunió en un mismo espacio a docentes, profesionales y a las familias completas  para hablar de la lectura.

El encuentro permitió compartir dudas e inquietudes y también provoco el deseo de seguir manteniendo un contacto que había resultado tan enriquecedor. De ese deseo de continuidad nace esta “Colección de Familias Lectoras”, como un apoyo a las familias en esa compleja y al mismo tiempo gratificante tarea de hacer de sus hijos lectores sólidos y entusiasta.

Adelanto los contenidos de esta publicación on line de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y  que podéis encontrar incorporados  a los márgenes del blog de forma permanente para que se pueda consultar con asiduidad. Espero que os resulte de utilidad.

  • Leer a los hijos, con los hijos, ante los hijos, por Juan Mata
  • Animar a leer en Infantil y Primaria, por Rocío Antón
  • Leer en la adolescencia, por Guadalupe Jover
  • Nuevas alfabetizaciones. Lectura en pantalla, por Pilar Pérez
  • Clubs de lectores en familia, por Luis Arizaleta
  • Bibliotecas escolares al servicio de las familias, por José García
  • Literatura Infantil y Juvenil, por Carmen Gil
  • La comprensión lectora, por Elena Jiménez
  • El uso educativo de los videojuegos, por Natalia Padilla y
  • Lectura e Internet: ¿Qué aportan las TIC a la lectura?, por Fernando Trujillo

¡¡FELICES LECTURAS EN FAMILIA!!

Historias para mirar, historias para escuchar

16 Dic

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El azar ha hecho coincidir en el tiempo dos talleres dirigidos a padres de niños menores de cinco años  con características diferentes.

En un primer grupo , formado por padres y profesores del Liceo Francés, trabajamos distintas maneras de acercarnos a los álbumes ilustrados con el objetivo de favorecer la lectura de imágenes y provocar el placer de leer a partir de la observación atenta de las ilustraciones. “Ver para leer”, como dice ese magnífico libro de Constanza Mekis, convencidos de que la imagen es una buena aliada en estas lecturas iniciáticas : nos presenta al personaje y sus estados de ánimo, el escenario en el que se desarrolla la historia y el tiempo físico en la que esta transcurre. Miramos y sumamos toda esa información a la que el texto nos facilita. Aprendimos en este taller a desarrollar una mirada atenta y a descubrir las  pistas que la imagen nos aporta.

El segundo grupo estaba formado por padres de niños con dificultades de visión que querían incorporar la lectura a las actividades de sus hijos. Prescindir de la imagen en las primeras edades supone un claro hándicap para estos pequeños, pero al mismo tiempo, la falta de visión facilita la concentración en las voces , el acercamiento auditivo a la narración y la entrega incondicional a la historia. La voz y el tacto van a ser las clave para entenderla , la entonación marcará la diferencia y nos ayudará a posicionarnos ante la historia permitiéndonos empatizar con los protagonistas y sentir como propios sus miedos y sus alegrías.

En ambos casos, el papel del mediador es imprescindible y el vínculo afectivo el mejor aliado a la hora de hacer de la lectura una actividad esperada con ilusión: compartimos historias, pero sobre todo, compartimos nuestro tiempo, nuestro abrazo, nuestra dedicación en exclusiva  permitiendo que el niño o niña asocie para siempre el libro con un momento placentero.

Propongo el juego de cerrar los ojos para escuchar una narración, abandonarnos a la voz que nos cuenta dejándonos acariciar por su melodía y reflexionar sobre esa otra forma de “mirar” que tienen las personas ciegas. Realicemos un ejercicio de empatía con la ayuda del libro “Cierra los ojos” . Cerremos los ojos, toquemos, escuchemos, abracemos.

Con mi agradecimiento al Club de Lectura de la ONCE en Málaga, que nos ayudaron con sus voces y sus experiencias a entender esta otra forma de leer.

“Lo que cuentes, cuenta”. Leer en casa.

17 Sep

                Se inicia el curso escolar y con él mi ronda de  talleres en los centros educativos sobre el fomento de la lectura en los hogares. No es tarea sencilla el conseguir formar un pequeño grupo de padres y madres  interesados en el tema, y no porque no sean conscientes de la importancia de la lectura, sino porque delegan en los docentes toda la responsabilidad sin entender los diferentes itinerarios con los que familia y escuela contribuyen a la formación del lector.
Según el informe Pisa, la competencia lectora de los jóvenes que desarrollaron hábitos lectores en el ámbito familiar es muy superior a la de aquellos que crecieron ajenos a dichas prácticas. La familia tiene un claro compromiso en este tema; como dice Mercé Escardó, la construcción del lector requiere hacer trenza y no cadena, es decir, actuar todos a la vez y no uno detrás de otro. Comencemos pues una labor de trenzado en la que escuela, familia y biblioteca aunen esfuerzos para formar lectores competentes; el entramado dará fuerza y consistencia a las actuaciones y la pérdida de uno de los cabos debilitará  el resultado.
Leamos en casa, leamos con nuestros hijos   y disfrutemos de esas lecturas compartidas  sin perder un minuto más. Os dejo el enlace del taller .

La Padreteca

17 Mar

La padreteca¿Te imaginas poder cambiar de padre cada día?. Eso es lo que hace Jaime, nuestro protagonista, que cansado de su desastroso progenitor decide acudir a la Padreteca, un lugar donde se pueden pedir prestados  padres de todo tipo: organizados, listos, complacientes…..

Jaime está ilusionado, es estupendo tener padres que siempre tengan llena la nevera, sepan arreglar cosas y ayuden a hacer los deberes. Su padre tiene realmente muchos fallos, es un padre normal, pero siempre le abraza cuando tiene pesadillas. Jaime descubre que es el mejor padre del mundo.

Un libro con mucho humor en el que adultos y niños pueden reconocerse . Un juego de absurdos que invita a la reflexión y con el que aprenderemos a valorar el enorme esfuerzo que supone la tarea de ser padres.
Para leer juntos y comentar.

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