Archivo | enero, 2013

Bibliotecas : imaginación contra los recortes presupuestarios

21 Ene

imaginarCorren malos tiempos, lo sé, lo sabemos todos y las bibliotecas no han escapado a la catástrofe. Los presupuestos se han visto reducidos o incluso desaparecido en algunos casos, sucursales que cierran por no contar con personal y  actividades que después de muchos años de esfuerzo por parte de los bibliotecarios para fidelizar a sus asistentes,  se ven  minimizadas o suprimidas. Esta es la realidad.

Pero junto a esta realidad poco halagüeña, muchos bibliotecarios sacan a pasear su imaginación e idean actividades que no precisan presupuesto, que se nutren del amor a la profesión y de su fe inquebrantable en la importancia social de las bibliotecas. Se acercan con ilusión renovada a las donaciones recibidas y descubren el potencial que puede tener una colección de novelas de Corín Tellado (desechadas en años de bonanza) como punto de partida de una exposición sobre literatura romántica y su evolución a lo largo de los años. Rescatan viejos libros de texto, revistas antiguas, manuales obsoletos y los exponen a las miradas de los visitantes: nada mejor que este viejo material para viajar en el tiempo y servir de  testimonio de otras épocas.

Los clubes de lectura tampoco reciben con la misma asiduidad las visitas de expertos , pero siempre hay ONGs o colectivos dispuestas a acudir a una biblioteca para informar sobre sus actividades. Recuerdo con enorme agrado la visita de un representante de ACNUR tras la lectura de “El grito silenciado” , la pasión y el buen humor de un cazador que acompañó el comentario de un libro de Miguel Delibes y a aquella profesora jubilada que vino a compartir con nosotros los recuerdos de toda una vida dedicada a la enseñanza con “Diario de una maestra”.

El número de usuarios se ha visto incrementado al mismo tiempo que las listas del paro. Son personas que acuden con asiduidad  a la biblioteca , consultan la prensa o internet y se llevan material a casa para llenar sus horas de ocio forzado. Se sienten agradecidos y en ocasiones nos preguntan sobre la posibilidad de colaborar. Contemos con ellos, algunos han viajado incansablemente y se prestan a compartir sus fotografías y experiencias con todo aquél que quiera escucharlos y a nosotros, nos anima a sacar de las estanterías los libros de los autores del país protagonista, organizando un viaje alrededor del mundo no sólo vivencial sino también literario. Aficionados al cine que pueden coordinar un ciclo de “Historias rodadas” o simplemente, personas que por su experiencia vital ( emigrantes de distintos países, personas que han vencido una adicción o enfermedad, que colaboran con alguna asociación) son ejemplo de superación y pueden convertirse en libros vivientes.

Ante la reducción de presupuesto para compras , permitamos que la moda “vintage” llegue a nuestras bibliotecas e inventemos motivos para hacer salir los viejos fondos de su lugar habitual  y ocupar los expositores de novedades : duelos entre monstruos y brujas, distropías de ayer y hoy o libros de cocina tradicional hermanados con cocina de diseño. Podemos propiciar el intercambio de títulos entre bibliotecas, entre nuestros propios usuarios, que sean los lectores los que presten temporalmente sus fondos a otros usuarios .No es ciencia ficción, es la hermosa realidad de algunas bibliotecas.

Nunca fueron estas tan necesarias como ahora; no nos dejemos abatir por las circunstancias (injustas, torpes), quizá dentro de un tiempo podamos hacer una lectura positiva de esta crisis que logró convertir nuestras bibliotecas en un espacio  de todos y construido entre todos.

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