Paperman

29 jul

Esta historia puso una sonrisa en mi mañana….me apetecía compartirla.

 

Nacer a la luz y a la lectura

6 jul

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“Nací a la luz y a la lectura, que es otra forma de nacer, en Málaga”. Con estas palabras se refiere el sevillano Vicente Aleixandre a su infancia en la “Ciudad del Paraíso” y me sumo a sus palabras convencida de que así debería ser el nacimiento, simultáneamente ver la luz y encontrarnos con los libros, con las palabras que dan forma a ese mundo al que acabamos de llegar. Imprescindible que les descubramos cuanto antes que las palabras habitan en los libros, que los acostumbremos al gesto de abrir un cuento y dejar que las historias broten de sus páginas porque así multiplicarán sus vidas y el mundo resultará un lugar más interesante.

Creo que en más de una ocasión en este blog he hablado de lo complicado que resulta concienciar a los padre de la necesidad de su implicación en la formación lectora de sus hijos, y si nos referimos a hijos menores de tres años, es una cuestión que no llega siquiera a plantearse. Sin embargo, estamos perdiendo un tiempo precioso que proyectos como el de “Nascut per llegir” en España y otros similares en  Italia o Chile han tratado de paliar trabajando con los padres durante el embarazo y prolongando el acompañamiento de la familia lectora durante los primeros meses de vida del pequeño.

El libro “Neuroeducación” de Francisco Mora me ha reafirmado en la necesidad de no perder ni un solo minuto en este tema. La plasticidad del cerebro humano en los primeros meses de vida y su desarrollo en los primeros años es determinante. Como bien explica el autor con el símil de la cadena de montaje, hay habilidades que el niño ha de adquirir en un momento determinado de su vida, y, que de no hacerlo en ese instante, producirá ya una carencia que arrastrará  a lo largo de su existencia. Estar en contacto con las palabras, contar con estímulos visuales y auditivos y tener la posibilidad de manipular y experimentar con los objetos desde la más temprana edad ayuda al niño a desarrollar conexiones neuronales y multiplicar sus habilidades, minimizando así sus dificultades de aprendizaje.

El hemisferio derecho es el creador, el que genera músicas, ritmos, imágenes; el hemisferio izquierdo es el analítico, el del lenguaje, la lógica y las matemáticas. Entre ambos hemisferios existe un continuo intercambio de información que permite una actuación global y que se  ve potenciada si está vinculado a la emoción. Volviendo al tema de la lectura, al poner al niño desde muy temprana edad en contacto con libros repletos de imágenes, con pestañas que se abren y sorprenden con texturas y colores, que permiten la manipulación y a los que damos voz contando historias cotidianas que el pequeño puede reconocer, estamos despertando su interés y contribuyendo a su formación lectora. Si al libro sumamos el poder de los afectos, de la cercanía de esa lectura de regazo, el poder educador de ese encuentro se multiplica.

La curiosidad está también en la base del aprendizaje, y nada hay más curioso que un niño o una niña que está estrenando mundo. Dejémosle que experimenten con el objeto libro, que se adentren en el mundo fantástico de las palabas, que imiten nuestros gestos de pasar la página porque también de este modo están adquiriendo el hábito lector. Intentemos que la lectura y el juego estén unidos porque así será siempre en su recuerdo una actividad placentera. Provoquemos la risa con las retahílas, las canciones y los versos. Sorprendamos, emocionemos, leamos. Disfrutemos del tiempo sin tiempo de la infancia y abandonémonos con nuestros hijos al placer infinito de adentrarnos en esos mundos de papel, conscientes del valor inigualable de ese momento.

No lo aplacemos más, si nuestro hijo o hija  ha nacido a la luz que nazca sin demora también a la lectura.

Canica Books: sueños de papel

10 jun

mitadCanica Books es una joven editorial malagueña de álbumes ilustrados. Canica Books es también un proyecto personal, un sueño hecho realidad de Clara Canela.

Clara Canela, la editora, viene del mundo de la empresa, de Madrid y su ritmo, del vértigo de sus días. Quiso hacer un cambio y Málaga la recibió como sabe hacerlo esta ciudad: con los brazos abiertos y la calidez de su sol y de sus gentes.

Decide embarcarse en la aventura editorial en un momento en el que las iniciativas de ese tipo se consideran suicidas. Pero en Clara converge la intuición y el pragmatismo y decide seguir adelante con el proyecto de Canica Books buscando propuestas diferentes, textos e ilustraciones que conmuevan, que descubran algo al lector. Los proyectos le vienen un poco por azar, le gusta lo que ve y lo que escucha de sus autores, se asesora con expertos, con amigos, pero sobre todo, se deja guiar por lo que su corazón le dicta.

Los dos libros que Canica Books tiene en el mercado son el resultado de un trabajo en equipo, del álbum concebido como un todo en el que cada uno de los detalles cuentan y han sido mimados. Autor, editora y maquetadora discuten cada una de las cuestiones: desde el grosor del papel hasta los colores de cubierta, las estrategias de lanzamiento, la distribución. Todo está pensado y tiene al mismo tiempo la frescura de lo espontáneo. Según la propia editora nos cuenta: “por todos lados surgen ideas, colaboraciones, apoyos”.

Confiesa su suerte al encontrarse con los autores de sus libros: “Son muy buenos en su trabajo, excelentes personas y unos magníficos comunicadores”.

Es cierto, tanto Emmanuel Lafont como Nono Granero son autores con una tremenda capacidad para tender puentes hacia sus lectores, quizá porque les interesa realmente lo que estos opinan de su obra y quieren seguir creciendo de cara a su próxima creación.

El primer libro de Canica Books “La otra mitad” es un álbum para adultos, con un texto mínimo que está situado en la última página para permitir al lector que interprete las ilustraciones con total libertad. Es un libro inteligente con múltiples lecturas que se enriquece en cada nueva mirada. Después de escuchar a Emmanuel Lafont hablar del porqué de esta historia, añadiría además que es un libro honesto, ineludible y personal pero al mismo tiempo universal. Sorprende desde las guardas y nos obliga a reflexionar y mirarnos ante el propio espejo.

“La historia extravagante de Hipo y Gavante”, segundo libro de Canica Books es un libro-juego que propone una adivinanza en cada página encontrando en la ilustración la clave para la respuesta. Siguiendo las letras del abecedario , el autor, Nono Granero, nos cuenta una historia de amistad entre un hipopótamo y un bogavante y lo hace en verso, en risa, en sorpresa. Es un libro para compartir que gana al leerlo en voz alta, con un perfecto maridaje entre imagen y texto como ocurre en las historias en las que autor e ilustrador son la misma persona. Funciona y funciona muy bien en las lecturas familiares porque supone un reto en cada vuelta de página, un reto gozoso y compartido. Está ya  incorporado incondicionalmente a mi maleta de recursos.

Los dos libros han tenido una campaña de lanzamiento intensa y original, desde la pintada de escaparates en la librería Mapas y Compañía hasta tertulias psicoanalíticas en la librería Rayuela. Ferias del Libro, encuentro con escolares de todas las edades y una presencia en las redes sociales y en los medios de comunicación provocadora y sugerente que muestra el conocimiento que tiene Clara Canela de las reglas del mercado. Me descubro ante su buen hacer.

Esperamos ilusionados el próximo lanzamiento, deseamos que no tarde.hipo

Lectura y TIC: alianza en equilibrio

20 abr

leer ticHace tiempo que quedaron atrás las polémicas sobre si la lectura en pantalla era o no lectura; está claro que el hecho lector  no depende del soporte en que  se realice y nadie discute a estas alturas un concepto de  lectura amplio  que trasciende los límites del libro físico . Las TICs  y los nuevos dispositivos han revolucionado el mundo , no solo  la lectura , y se han convertido en un elemento indispensable en la educación y en la vida.

En el XI Encuentro Provincial de BE de Málaga se reflexionó ampliamente sobre la necesidad de establecer alianzas entre los responsables de las BE y los del proyecto TIC del centro ya que no se concibe la labor de la BE sin la utilización de las mismas; a menudo el responsable de la BE no tiene los conocimientos necesarios para rentabilizar las posibilidades de la red y necesita una colaboración efectiva y planificada de un experto dentro del horario lectivo. Me entusiasmó el concepto de “pareja pedagógica” para hacer referencia al trabajo conjunto de los responsables del CRP  y de las  TIC dando respuesta a necesidades concretas de la biblioteca y buscando la autonomía y formación del profesor bibliotecario.

Los que trabajamos en este mundo de la dinamización lectora así como  los responsables de las BE sabemos el carácter imprescindible de las redes sociales y los blogs para acercar la lectura a los más jóvenes. Estos se sienten cómodos en esos medios, los manejan con soltura y reciben con complacencia todo lo que les llega por ese medio. Su conocimiento del mismo favorece el que se conviertan en protagonistas de las actividades lectoras y los nuevos dispositivos acercan con eficacia a los alumnos los comentarios, novedades y reseñas que se producen en la red.

En esta línea, el CEIP Victoria Kent de Málaga propone una celebración del Día del Libro 2.0 : rutas literarias creadas con google maps, actividades con códigos QR , recomendaciones de libros en vídeo, fotos y comentarios en el blog con escenas de lectura y video poemas realizados por los alumnos. Una magnífica idea que sin embargo me hizo añorar otras épocas  en las que el libro impreso era el protagonista.

No se asusten, no estoy planteando un viaje en el tiempo en el que no exista la lectura en pantallas, simplemente quiero provocar la reflexión desapasionada y crítica sobre lo que las tecnologías y la lectura en los nuevos dispositivos nos aportan . Está demostrado que la uniformidad de la pantalla dificulta la memoria visual y la fijación de conceptos y que las posibilidades del hipertexto hacen que nuestras forma de leer sea mucho menos profunda . La red facilita la dispersión y hemos de defendernos frente a sus cantos de sirena para no dejar que nuestro rumbo se desvíe. Compaginar la lectura desplegable con la lectura lineal de un texto impreso me parece la solución más acertada, educar a los jóvenes para que se muevan con criterio  dentro del universo virtual, un deber inexcusable.

Confieso que a menudo, después de una intensa jornada frente al ordenador, contemplo desolada como crece mi carpeta de asuntos pendientes de leer (  leer de verdad, interiorizando, reflexionando, sacando conclusiones ) y me pregunto si no hubiera sido mejor haber dedicado las horas a la lectura reposada y sólida de un buen libro. Hoy me he asomado a muchas ventanas y siento que ninguna me ha dado el cobijo de las páginas…discúlpenme, la lluvia me ha revuelto la nostalgia.

Construyendo lectores : familia y escuela

12 mar

monica familiaConfieso que este año recibí con enorme entusiasmo el hecho de que se hubiera implantado el programa de “Familias Lectoras” en muchos centros de enseñanza de Andalucía. Me gustaba que ese proyecto, que se inició en el “Congreso de Familias Lectoras” en Granada y al que se le dio continuidad con la “Colección Familias Lectoras”, se plasmara en actuaciones concretas en las que familia y escuela caminaran de la mano.

El hecho de darle existencia formal al programa era necesario; por un lado porque es una manera de reconocer oficialmente el esfuerzo de muchos docentes que se implican más allá de sus horarios y obligaciones en fomentar el hábito lector, por otro porque esa formalidad permite una mínima dotación de fondos para acciones formativas y porque contribuye a la creación de una comunidad que intercambia material, comparte experiencias y se siente acompañada virtualmente en las plataformas de BECREA.

Un elemento innovador  que dota al proyecto de una enorme fuerza es la participación en un plano de igualdad de familias y docentes. Las acciones formativas se abrieron desde el primer momento a la participación de las familias. Aprender y hacerlo juntos con el objetivo común de fomentar el placer de la lectura entre los más jóvenes: encuentros con autores, talleres, narraciones  y representaciones teatrales en los que familias y docentes puedan asistir como compañeros.

Es cierto que será el centro escolar el que marque en un primer momento las actuaciones y que es responsabilidad de los docentes concienciar, informar y formar a esos padres que se enfrentan a la tarea , en el mejor de los casos, con mucha ilusión y pocos recursos. Pero a medida que estas familias crezcan y se impliquen debemos darle mayor autonomía y participación  en las actividades que se organicen en la BE alentando  las iniciativas que nos propongan de forma espontánea y contando, como elemento imprescindible en esta andadura, con los abuelos.

Si hay un punto en el que tenemos que insistir es en el carácter placentero de esa lectura en familia, desligarlo de esas otras lecturas obligatoria que los chicos tendrán que hacer en la casa como refuerzo a las tareas escolares y en las que también tendrán que acompañarlos como padres. El contrato lector, bien intencionado en cuanto al compromiso, puede dar lugar a confusión y provocar justo el efecto contrario del que se pretendemos. Recuerdo una madre que me comentaba orgullosa que no dejaba que su hijo se durmiera “sin que hubiera leído al menos  una hora, aunque estemos dando cabezadas”…errores como el de esta bienintencionada y sufridora  madre son los que debemos evitar dejando muy claro que nuestro compromiso habrá de ser con el placer y los  afectos utilizando el libro como excusa.

Leer y hacerlo juntos, divertirnos, comentar nuestras impresiones y sentir que el premio, el mejor premio, es el de la lectura compartida.

Os dejo el enlace a uno del blog “La manzana lectora” en el que las buenas ideas y el entusiasmo están comenzando a dar su fruto.

Crónica sentimental : “Palabras del corazón al viento”

26 feb

Grupo con KepaLos que me conocen saben que puedo resultar excesiva, que a veces el entusiasmo me desborda y lo que cuento no parece real, así que he dejado transcurrir un par de días para que las emociones reposen y poder ser mínimamente objetiva en la valoración del taller “Palabras poéticas del corazón al viento”, pero ya no puedo aplazar ni un minuto más el agradecer a todos las horas compartidos en la Casa del Lector.

Este ha sido un taller especial desde el principio: por ser en la Casa del Lector de la FGSR, una institución de la que he bebido profesionalmente desde mis inicios en este mundo de la promoción lectora y de la que seguro seguiré aprendiendo mucho, muchísimo; por la generosidad y libertad de la propuesta que me ha permitido hacer un taller a la medida de mis deseos y porque me he sentido acompañada y estimulada a lo largo de todo el proceso de elaboración….Kepa, va por ti.

El grupo resultó una mezcla deliciosa: estudiantes de magisterio y post grado, responsables de bibliotecas públicas y escolares, maestros, una editora. Complejo en un principio, especialmente por la juventud de muchos de los participantes que me hizo temer que todo un abismo generacional se abriera entre nosotros y no lográramos encontrar un punto de encuentro….tiempo desperdiciado en temer lo que no ocurrió, sino por el contrario, resultó un estímulo extra que enriqueció la experiencia especialmente con las aportaciones de los más jóvenes.

Quería que fuera un taller participativo y así resultó. De las mochilas surgían libros para compartir, de las bocas experiencias realizadas en los centros, en las bibliotecas; de los corazones, la necesidad de comunicar ideas, reflexiones, entusiasmos.

Nombrar a un poeta favorito y descubrir que tenía en mis manos sus versos, abrir un libro y tener la suerte de que la editora nos acompañara y contara la génesis de “Sirenas”,  un hermoso poema ilustrado cuyo autor es el inolvidable Ángel González. Mostrar entusiasmada un título de la editorial Jinete Azul y ver que otros hermanos de la colección habían decidido acompañarnos a la sesión escapándose del bolso de una de las asistentes. Hablar de Raúl Vacas y que su Abecédiario se abriera ante nuestros ojos, pedir que leyeran un poema y descubrir que no hacía falta, que los versos salían frescos, espontáneos , como salen los poemas que sabemos de memoria….así una tras otra, las casualidades se sucedían convenciéndome de que había lazos invisibles que nos hacían caminar por los mismos senderos.

Confieso que esos estudiantes de magisterio, tan implicados y vivos, me tenían entusiasmada. Sabían y aportaban experiencias, tenían ganas de descubrir, disfrutaban con cada ejercicio…Músicas, actividades, ritmo ( gracias, tendré que meter algún compás en mis próximos talleres), fueron propuestas suyas que seguro incorporaré a mi maleta de recursos.

Y los poetas, esos poetas que comenzaron titubeantes, con miedo, que salieron a flote a través de juegos, de risas , apoyados en imágenes, en palabras , en otros versos a los que imitar. No se reconocían como tales, lo hicieron al final, quizá estimulados por esa lectura de uno de ellos (¿Juan, Álvaro?), de voz temblorosa y verso firme al que seguro veremos publicado.

Julio nos habló de Antonio Machado en el aniversario de su muerte como quien nos habla de la pérdida de un ser querido, Mercedes reflexionó en voz alta sobre el modelo de la educación y Mariaje, a la que me ha encantado ponerle rostro después de tantos años de aprender de sus actividades, nos deleitó con la creación de ese poema numérico que nos recitó con una cara de niña traviesa.

Diversificar los encuentros con la poesía, dar herramientas a los asistentes de fácil aplicación y sobre todo, descubrir la lectura de poemas como experiencia personal, casi física en algunos casos, ayudados simplemente por un texto y una voz, eran los objetivos de este encuentro. La lectura coral de poemas “como un mar en medio de Madrid” que dijo María José.

Hortensia, Esther, Jesús, Zahara, Helen y muchos otros cuyo nombre no recuerdo pero cuyos rostros, miradas y sonrisas quedarán para siempre grabadas en mi corazón, estimulándome cuando el desánimo se atreva a asomar la cabeza.

Mi deseo personal y creo que también el de la Casa del Lector es que nos sintamos partes de una comunidad amplia, implicados en la labor de mediadores en el campo de la lectura y apoyados por esa red que gana fuerza día a día  que es Lectyo, una ventana en la que seguir conectados….nos vemos allí, gracias por construir conmigo este taller hermoso ya para siempre en el recuerdo.

Releyendo a Platero

3 feb

Platero y yo

    “Leer libros en la juventud es como mirar a la luna por una rendija;   leer libros en la edad   madura     es como mirar a la luna desde el patio,y  leer libros en la ancianidad es como mirar a la luna desde una terraza abierta.Esto se debe a que la profundidad de los beneficios de la lectura varía en proporción con la profundidad de la experiencia de cada uno.”

                                                                                                    (Chan Chao. Dulces sombras soñadas)

Pertenezco a una generación que leyó “Platero” en la escuela. Mis recuerdos de la obra no iban más allá de la consabida descripción del borriquillo : “Platero es pequeño, peludo, tan blanco por fuera  …”  y de la incorporación a mi vocabulario de la palabra azabache , que me resultó sonora y sugerente.

El autor, Juan Ramón Jiménez, quedó en mi memoria como un hombre triste que decidió saltarse las reglas ortográficas, y Zenobia (con ese espíritu de solidaridad femenina que ya apuntaba en mí) como una extraordinaria mujer que vivió como tantas otras mujeres a la sombra de un hombre.

Con motivo del centenario de la publicación de “Platero y yo “ he vuelto a releerla la obra ; Platero ha crecido ante mis ojos de la misma manera en que yo he crecido como lectora en estos años. Confieso que he paseado por sus páginas con verdadero placer, por una vez sin prisas, acomodando mi paso al del borriquillo y a la placidez de la vida moguereña. Los cambios estacionales han ido sucediéndose con la naturalidad que lo hacen en el campo y he descubierto esa mirada sensible y solidaria del poeta a medida que avanzaba en mi lectura.

Juan Ramón recuerda al niño que fue y observa a los niños que se cruzan en su camino con una enorme ternura; la pobreza, la enfermedad y la injusticia a las que se enfrenta esa infancia de principios del siglo XX no le resultan indiferente y así lo refleja en muchas de sus páginas: el niño tonto, el pastor, la chiquilla de las naranjas….Toda una galería de personajes que el poeta inmortaliza haciendo reflexionar al lector actual sobre la infancia doliente.

Observa también el poeta el sufrimiento de los animales, rechaza la crueldad con el perro sarnoso, las peleas de gallos, los burros que arrastran una carga más pesada de la que sus cuerpos aguantan. Huye de las aglomeraciones y sus lugares preferidos son espacios solitarios en los que poder disfrutar de la naturaleza.

Juan Ramón nos descubre los rincones de Moguer, su tierra y su mar, sus costumbres. Sus palabras nos invitan a caminar e imaginar el paisaje que van pintando las distintas estaciones. Es una contemplación gozosa de la naturaleza y también una metáfora permanente que nos hace difícil catalogar esta novela , tan próxima a la poesía pura. No hay prisa, el poeta se detiene y nosotros con él, recorriendo las imágenes creadas con palabras hermosas, escogidas, manteniendo el asombro de los primeros años.

“Platero y yo” es una conversación del poeta consigo mismo, con sus recuerdos. Es una historia impregnada por la melancolía y salpicada con momentos de fugaz alegría que se viven con intensidad.

Juan Ramón era realmente un hombre enfermo de tristeza y Zenobia una mujer extraordinaria que se comprometió con el mundo que le tocó vivir y desarrolló una valiosísima labor de traducción junto al poeta; compartieron la actividad docente y sus figuras están irremediablemente unidas . La enfermedad marcó la vida y la obra de este autor  dotándola de una profundidad y sensibilidad extremas y la compañía y el apoyo de Zenobia permitió que su figura fueran reconocida y valorada universalmente.

Me alegra que este centenario me animara a leer de nuevo “Platero y yo”. Comienzo ilusionada  la andadura del taller “Paseando con Platero”con el que me sumo a esta celebración y a las múltiples actividades que desde la  Fundación Zenobia – Juan Ramón Jiménez  y otras instituciones se van a desarrollar a lo largo del año. No dejéis de seguirlos en facebook.

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